PETER LINDBERGH -Untold Stories- en Coruña

19/02/2022

La exposición Untold Stories dedicada a la prolífica carrera del fotógrafo Peter Lindbergh y celebrada en Coruña hasta el 31 de marzo del 2022 (sí, se ha ampliado el calendario) cuenta además con un maravilloso libro repleto de anécdotas, recuerdos y sensaciones narradas por aquellos que trabajaron estrechamente junto a él.

La exposición es una autentica maravilla, pero poder disfrutar su libro a posteriori lo es, si cabe, todavía más.

Raw Beauty es una dedicatoria directa de de amor, respeto y fascinación por la figura y trabajo de Peter Lindbergh todo ello guiado por Michael Benson quien declara que la intención del libro es acompañar la llegada de la última gran exposición sobre la obra del fotógrafo, bajo el título Untold Stories, para así acercar al visitante la figura del protagonista a través de 22 entrevistas.

En palabras de Marta Ortega tanto el libro como la exposición resaltan lo reconocible de su trabajo así como la capacidad de captar la interacción entre personas y extraer la mejor versión de quienes se ponían frente a su objetivo. Algo que también pudimos comprobar en las fotografías oficiales de su boda celebrada en 2018.

La introducción corre a cargo del propio Michael Benson, especialista en fotografía y cine, y además cofundador de la agencia cultural Candlestar y el festival Photo London, quien llama al fotógrafo el poeta de lo imperfecto con un discurso que emociona pese a que no tuvo la posibilidad de conocerlo en persona.

A partir de ahí, diversos personajes de la industria de la moda y las artes nos guían por la vida personal y laboral de Lindbergh gracias a años de experiencias delante o detrás de la cámara.

El primero de ellos es François Hébel, director de arte, quien cuenta como en otras exposiciones del artista, trabajando mano a mano, aprendió a decir no poniendo como ejemplo aquella celebrada en la iglesia Freres de Prêcheurs donde ambos decidieron dejar la sobrecogedora luz natural que encontraron el día del montaje aunque en ocasiones se hacia impracticable la visita al no haber añadido luz artificial.

Paolo Roversi, fotógrafo, junto a Peter fueron los denominados fotógrafos más parisinos pese a que ninguno había nacido en la ciudad o el país. Se conocían desde mediados de los setenta gracias a los estudios de Marie Claire Francia y en sus conversaciones Roversi reconocía inspirarse en la pintura italiana, la religión o la iconografía de su infancia, en cambio Peter venía de una Alemania arrasada por la guerra que gracias a ello generó estilos muy diferentes coetáneos en una misma publicación.

Claudia Huidobro, modelo en los 80´s y musa de Jean Paul Gaultier, relata una sesión de fotos realiza en 1983 para Comme des Garçons en la que trabajaron mano a mano, sin equipo, solo con la luz del sol, mientras ella baila y él iba en búsqueda de la captura del momento para dar con ese instante raro y bello que le gustaba exponer en sus fotos.

Philippe Garner, jefe internacional de fotógrafos de Christie´s, habla de ser uno de los que forjó la creación de la conocida como “generación top model” y que su especialidad de fotografiar en blanco y negro hizo que en la agencia le tildaran de un estilo que aunaba el fotoreportaje, el cine y la herencia de las imágenes de la guerra pero plasmadas en el ámbito de la moda.

Marie Sophie Wilson, modelo de grandes firmas como Alaïa o Galliano y posteriormente creadora de películas, habla de su primer viaje con Peter Lindbergh hasta Jamaica donde entendió que frente a la cámara debía ser ella misma y de cómo él sabía apreciar la belleza de las imperfecciones para aportar la intensidad necesaria en los retratos que realizaba.

Robin Muir, escritor de moda y colaborador de British Vogue, habla sobre anécdotas entre ambos, como la exposición del centenario de Vogue en la National Portrait Gallery, y como una de las cuatro imágenes escogidas consideraba que siempre le perseguiría como autor: la portada de 1990 con todas las súpermodelos del momento o también aquella que realizó con la modelo Michaela Brercu con aquella pieza de alta costura de Christian Lacroix como top junto a unos pantalones vaqueros y que marcaría una época y una nueva manera de entender la moda extrapolada de la pasarela a la calle.

Grace Coddington, editora de moda y estilista, habla de él recordándole como un cuenta historias que llegaba con una pila de información, textos y polaroids para ilustrar el trabajo que quería desempeñar en ciertas localizaciones, algunas de ellas a las que recurría habitualmente, como las playas desiertas de Normandía, el puente de Brooklyn o el desierto de Mojave donde buscaba una conexión con los elementos para usarlos en sus disparos.

Julien d´´Ys, uno de los más innovadores peluqueros y que para muchos es conocido por ser quien cortó la larga melena a una todavía jovencísima y desconocida Linda Evangelista en 1988. Recuerda los trabajos con él como una aventura en la que nunca se sabía qué podía ocurrir. Desde salir a la playa a las 5 de la madrugada para buscar un hueso de pez que ponerle a la modelo en la cabeza a tener que cortarle el pelo a una modelo (a Linda Evangelista) sin antes haberlo previsto y que aquello se convirtiese en un shooting de por sí que, por cierto, aparece publicado en el libro y es precioso y dramático al mismo tiempo.

Babeth Djian, editora de moda y fundadora de la revista Numero, con quien mantuvo una gran amistad y carrera profesional fraguada en los años 80 gracias a la revista francesa Jill, que más tarde les haría trabajar juntos para Vogue Italia en innumerables ocasiones (como el shooting de trajes de hombre enviados por Franca Sozzani y vestidos por Christy Turlington, Linda Evangelista y Naomi Campbell en Nueva York) o la portada 200 de la revista Numero con Irina Shayk.

Naomi Campbell, modelo, habla de cómo las sesiones eran interminables, sin importar los horarios, eso sí, siempre con una comida deliciosa y de cómo le gustaba la lluvia (heladora) para sus shootings pero que a las modelos no les importaba.

Fabien Baron, director creativo, comenta que Peter Lindbergh no solo se interesaba por la belleza sino por lo real que había en cada una de las personas que retrataba y ayudarles en las sesiones de fotos a ser ellos mismos.

Olivier Saillard, historicista de moda, crítico de moda y diseñador de costura, recuerda la relación entre el fotógrafo y el diseñador Azzedine Alaïa entre los que había una verdadera conexión a través de las mujeres y el arte con un lenguaje común: el uso del color negro.

Carla Sozzani, colaboradora de Vogue Italia y America, cuenta la libertad de creación que encontró junto a su hermana, Franca Sozzani, en las producciones realizadas para Vogue Italia y cómo el fotógrafo solía decir que con la mujer que más tiempo había compartido era precisamente con ella.

Larry Gagosian, galerista de arte, resalta del fotógrafo la capacidad de conexión que tenía con los protagonistas de sus fotos.

Kate Moss, modelo, expone sus recuerdos y cómo las fotógrafias que realizó a Linda Evangelista le inspiraron para ser modelo pero sobre todo habla de un shooting en el que ella apareció con un brazo roto y escayolado (además de ir acompañada de su hija) y como él quiso fotografiarla así vestida con grandes vestidos de fiesta. Por cierto, un material que nunca vio la luz y que estaba creado para el último número de Vogue Italia con Franca Sozzani al frente.

Tim Delaney, director de la agencia Leagas Delaney, comenta que Lindbergh amaba imprimir sus fotografías, trabajar en analógico, pero aún y así tuvo que traspasarse al digital por exigencias del mercado.

Blanca Li, bailarina y coreógrafa, ambos se sentían fascinados con el movimiento de la danza y los bailarines que el fotógrafo supo plasmar tan a la perfección.

Rosalía, cantante, habla del tema que dispararon juntos para Vogue España y cómo sentían esa conexión hacía las raíces de nuestra cultura dado que el fotógrafo en una etapa de su juventud estuvo recorriendo el país.

Por último, Penélope Cruz, actriz, cuenta que nada en sus imágenes era falso. Los ojos, la piel, el carácter de esa persona… todo quedaba reflejado en sus instantáneas y por eso amaba trabajar junto a él.

El libro termina con las imágenes tituladas Raw Beauty in Galicia junto a un texto firmado por Marta Ortega que habla sobre lo salvaje, la belleza de la naturaleza y la hospitalidad, valores comunes de Galicia con el fotógrafo así como las intervenciones de Nick Knight, fotógrafo, David Chipperfield, arquitecto y Manuel Vilariño, fotógrafo y poeta, todos implicados en el desarrollo de esta sección del libro e imágenes.

Un libro necesario para acompañar la exposición y así entender mejor la obra de Peter Lindbergh pero que además atesora historia de la moda real, viva, como la que buscaba el gran protagonista.

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Mayte De La Iglesia

Mayte De La Iglesia

Trabajo en moda, hablo sobre moda y vivo la moda. Ese, sin duda, es el principal motivo por el que creé este blog en el 2008. Una plataforma donde compartir de primera mano mis experiencias como fashion insider la cual me ha acompañado todo este tiempo. ¿Te unes?

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