
Locura Costura
13/07/2018Cuando la moda, llega así de esta manera, uno no tiene la culpa… vestirse no tiene horario, ni fecha en el calendario… uys, perdón, que me voy por donde no toca.
Y es que la locura de la Alta Costura ha vuelto a hacer de las suyas. ¿Me sigues?
Bueno, pues fecha en el calendario tiene, claro, y la semana de la Alta Costura parisina tuvo lugar una vez más a principios del mes de julio.
Con las puertas de los infiernos abiertas visto el (tremeeeeendo) calorazo que estamos teniendo en París, las casas de moda más exquisitas, la prensa, las clientas y la farándula fashion se cogieron de la mano de nuevo para este festival de la exclusividad que es la costura, ya sabes…. It’s couture baby!
Y en esta ocasión entre alta joyería, presentaciones, showrooms y desfiles, la nueva (y desquiciada) mujer Couture nos dice que…
Quiere ser la reina del brilli-brilli.
Oros a mí. Bueno, a ella. Porque el oro de día o de noche y en tonos y materias diferentes se ha convertido en una buena inversión, la prueba en fotos.
Lo suyo es puro teatro.
Porque al fin y al cabo es en la costura cuando los diseñadores pueden dar rienda suelta a su creatividad y la verdad es que no nos han decepcionado.
Aunque como del teatro al circo solo hay un paso, pues el premio a la más mamarracha se lo lleva íntegramente y con aplauso la mujer Maison Margiela.
La que siempre ha soñado con llevar pies de vaca, la colección de nórdicos, alfombras y algunas bolsas de basura recicladas todo encima…
Que yo no dudo de la maravillosa genialidad de John Galliano (director artístico de la firma), pero es que…
Voyage, voyage.
Y es que le encanta recorrer mundo (no es tonta, obvio). Desde Europa del Este hasta el Continente Africano, desde Asia hasta el Caribe, nos lleva de paseo y nos encanta.
En un país multicolor.
Porque que la Couture coincida con el Orgullo Gay quizás sea casualidad, pero sin duda alguna las casas de moda han sabido utilizar todo el abanico de color para alegrar alfombras rojas, ojos ajenos y armarios (y que nadie se quede dentro, s’il vous plaît). Para gustos, colores…
Todo al rojo.
Orange is the new black.
A la lima y al limón.
Verde que te quiero verde.
Azul es el color.
La vie en rose.
Volantazo.
Volantes por todas partes y en todas las prendas, para dar volumen, movimiento o sencillamente aires de diva. Que para eso es costura, cari.
Ligera como una pluma.
O como varias juntas. En todo caso, la etérea elegancia del movimiento que éstas hacen cuando la mujer las lleva es un puro momento de gracia.
¡Paso, que me caso!
Evidentemente, la guinda sobre el pastel de un desfile de alta costura es el look de novia.
Ella baila sola. O no.
Y sorpresa, porque cada vez más el hombre se cuela en la exclusividad femenina, y en esta ocasión casas como Givenchy o Jean Paul Gaultier nos propusieron prendas para nosotros también.
Los pantalones los llevamos todos.
Aunque las prendas masculinas nos las siguen robando ellas perfectamente bien. La prueba.
Reinas por un día.
O por una eternidad. Porque la magia de la costura da para muchos looks de éxtasis, y vistiendo por ejemplo alguno de estos una mujer puede sentirse mucho más divina que Maria Antonieta, darling.
Dancing Queens.
Porque entre todas las bellas, las reinas de la fiesta han sido estas cinco bellezas. Quédate con sus caras ya que se han recorrido kilómetros de pasarela y no han hecho más que empezar: He cong, Mayowa Nicholas, Fran Summers, Akut Adech y la joyita de Kaia Gerber.

Moda en estado puro desde París.
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